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El Tribunal Supremo decidirá si la sospecha estadística de que un negocio declara ser menos rentable que su sector justifica la inspección de un domicilio, cuya privacidad protege la Constitución.

Muchas pymes han comenzado a recibir este año una carta de la Agencia Tributaria en la que les informa de que sus ingresos declarados no cuadran con los de la media del sector al que pertenecen, conminándoles a regularizar la situación si es necesario.

Pese a lo novedoso de estos avisos, el fisco puso en marcha una estrategia de inspección de estos negocios bajo sospecha hace ya unos tres años. Y, al menos en un caso, la campaña llevó al fisco a hacerse con una orden judicial para registrar el hogar de un empresario tras detectar que su negocio ingresaba menos que la competencia. Un asunto que ha terminado llegando al Tribunal Supremo que decidirá ahora si esta sospecha estadística justifica la inspección de un domicilio, cuya privacidad protege la Constitución. El caso que, por su interés, acaba de aceptar analizar el alto tribunal es el de un negocio de hostelería de Córdoba.