×

Este sitio web utiliza cookies propias para ofrecer un mejor servicio. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso.

La CE ha aprobado este jueves un proyecto de reforma del IVA en el comercio electrónico

de productos que aspira a aumentar la recaudación en 7.000 millones de euros al año y reducir en un 95% el coste de los trámites de declaración para las compañías. Los cambios afectan a la venta de productos a través de Internet, que quedarán sometidos al tipo de IVA del país de residencia del cliente. El vendedor tendrá que saldar sus cuentas trimestralmente con la administración de su país de origen, que se encargará de redistribuir los ingresos entre los socios de la Unión en función de las ventas y el gravamen en cada uno de ellos. La reforma también permitirá reducir el fraude y la no declaración del IVA en la venta transfronteriza de bienes on-line. La CE ha introducido también una excepción para las empresas pequeñas, cuyo volumen de ventas transfronterizas no supere los 10.000 euros al año. En esos casos, no tendrán que utilizar la ventanilla europea y podrán liquidar toda su declaración, incluida la de operaciones en el extranjero, con la hacienda de su país de origen y en base al tipo de gravamen aplicable a las ventas nacionales. La importación de bienes desde fuera de la UE, en cambio, resultará más cara porque la reforma suprime la exención de IVA que disfrutan ahora las compras de menso de 22 euros.