×

Este sitio web utiliza cookies propias para ofrecer un mejor servicio. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso.

A partir de noviembre decae la obligación de mantener los puestos de trabajo durante seis meses para muchas empresas que se acogieron a un ERTE a finales de abril o principios de mayo.

En este sentido, según relatan los abogados laboralistas, las consultas sobre las condiciones legales para llevar a cabo despidos colectivos han aumentado conforme el panorama iba alejando la esperanza de una recuperación a corto o medio plazo. El paso del ERTE al ERE no es automático. Además, alertan los expertos, en la situación actual es un camino plagado de inseguridad jurídica debido a la maraña de normativa aprobada tras el primer estado de alarma, un horizonte legislativo incierto, y la disparidad de criterios jurisprudenciales sobre los requisitos a cumplir. De hecho, existe incluso el riesgo de que algunas empresas vean cómo se declaran nulos los despidos.